La radiología en reptiles es más sencilla de realizar y de interpretar de lo que parece. Lo primero es tener una presunción de diagnóstico para orientarnos en la proyección a realizar (CrCau, LL o DV) o bien realizar las tres en el mismo chasis y después, tener al animal inmovilizado. Podemos contener al animal, al menos procurando que no mueva el caparazón dejando libres y colgantes las extremidades con algún soporte en alto o bien anestesiándolas con propofol si no hay más remedio para obtener una radiografía de calidad. Si ésta tiene unos buenos parámetros podremos distinguir multitud de estructuras, principalmente el sistema bronquial y pulmonar, la presencia o no de huevos retenidos, obstrucciones por cuerpos extraños o piedras ingeridas, alteraciones óseas, fermentaciones gaseosas intestinales, etc…
Radiología en tortugas
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