Marcadores bioquímicos: ALT y AST (2ª Parte)

(continuación de “Marcadores bioquímicos: ALT y AST (1ª Parte)”)


Los incrementos mas elevados de ALT plasmática (y también de AST) se observan en la inflamación hepatocelular y en la necrosis hepática aguda. Son numerosos los tóxicos y fármacos que pueden provocar una necrosis hepatocelular con marcados aumentos en la actividad sérica de aminotransferasas. Un ejemplo clásico es la administración de paracetamol por propietarios mal informados, problema frecuente en la práctica veterinaria. Los gatos son especialmente sensibles a la toxicidad por paracetamol. Una dosis única de 125 mg, puede causar una necrosis hepática que conduzca a la muerte en gatos. Una dosis de 200 mg/kg puede ser letal en el perro. La lista de fármacos que se han asociado a incrementos de ALT y AST es muy larga, aunque los mas importantes son los glucocorticoides, barbitúricos como el fenobarbital, primidona y tiacetarsamida. En los procesos agudos de necrosis hepatocelular, una reducción superior al 50% la actividad sérica de ALT se relaciona con un pronóstico favorable.

La hepatitis infecciosa canina (adenovirus) causa necrosis hepatocelular con incrementos muy elevados de ALT y AST, hasta 30 veces la actividad plasmática normal de ambas enzimas. Afortunadamente, y gracias a las vacunaciones sistemáticas, la presentación clínica de esta enfermedad ha disminuido notablemente en los países de nuestro entorno.

En los procesos hepáticos crónicos, como la cirrosis hepática, hepatitis crónica activa, hepatopatía parasitaria o neoplasias, ya sean primarias o metastásicas; habitualmente se observan incrementos mas moderados en la actividad sérica de transaminasas, y a menudo presentan valores fluctuantes. En algunos casos de enfermedad hepática podemos encontrarnos con valores normales en la actividad sérica de ALT, o levemente aumentados. En el shunt portosistémico, debido a que no es una patología hepatocelular, sino que obedece a una alteración vascular, habitualmente la ALT es normal, aunque puede estar levemente aumentada a causa de la degeneración de los hepatocitos y la disminución en la recaptación de la ALT para su catabolismo.

La inflamación en el páncreas, por su proximidad anatómica con el hígado, puede ocasionar un daño mecánico hepático causando incrementos significativos en la actividad de ALT y AST.

En algunas razas de perros, como el Doberman pinscher, el Bedlington terrier y el West Highland White terrier se pueden producir depósitos de cobre en los hepatocitos, enfermedad con un fuerte componente hereditario que causa hepatitis e incrementos variables de ALT y AST.

Finalmente, una enfermedad muscular grave y extensa puede incrementar levemente la actividad plasmática de ALT. Un ejercicio intenso puede también incrementar la ALT, aunque no está claro si su procedencia es muscular o de origen hepático. En éstas condiciones la AST aumentará en mayor magnitud que la ALT. La lesión muscular puede ser confirmada con la determinación de las actividades plasmáticas de CK y LDH, permitiendo la diferenciación entre procesos líticos musculares y hepáticos.

La AST se encuentra presente en los eritrocitos en cantidades significativas (aunque también contienen pequeñas cantidades de ALT). Una enfermedad hemolítica intravascular, o una hemólisis en la muestra de sangre a causa de una extracción incorrecta, puede causar incrementos significativos en la actividad plasmática de AST.

Debemos considerar que la ALT del plasma, al igual que la AST, es recaptada por los hepatocitos y catabolizada (aclaramiento hepático). En los procesos hepáticos crónicos, difusos y avanzados, como por ejemplo en la cirrosis hepática avanzada, se elimina poca cantidad de ALT hacia el plasma debido a la escasez de hepatocitos, aunque tampoco es recaptada de manera eficiente, por lo que con frecuencia los niveles de ALT, en estos casos suelen ser normales o ligeramente elevados. Niveles normales de ALT plasmática no permiten descartar una hepatopatía.


CONCLUSION: Los valores de actividad plasmática de ALT son mas específicos de lisis hepatocelular o alteraciones reversibles en la membrana de los hepatocitos que los valores de AST, que también pueden aumentar en lesiones musculares (músculo estriado y cardiaco). Valores de ALT normales con valores elevados de AST son muy sugestivos de lisis muscular. Tanto la ALT como la AST son enzimas que permiten la evaluación de la lisis hepatocelular y la magnitud de sus incrementos se correlaciona con la extensión de la lesión hepática, pero no aportan ninguna información sobre la funcionalidad, la gravedad de la patología hepática, ni su pronóstico. Los descensos de ALT y AST por debajo del límite inferior de referencia no tienen significado clínico.



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